viernes, 7 de septiembre de 2018

Asesino y confesor, ¿es posible el diálogo?

Conversación entre un cura confesor y un asesino.


Todavía me estremece el recuerdo de su entrada al confesionario, casi se cae, se apoyó en la pared y el confesionario fue un tambor en la vacía iglesia, el dialogo que recuerdo fue entre esperpéntico y terrorífico, lo primero que me dijo "El Kevin" fue: Padre, necesito hablar con Vd. 

Mi respuesta fue la canónica:Para escuchar tus pecados es para lo que me tienes aquí, te oigo, hijo. Hace mucho que no entro en una iglesia, ya ni recuerdo cuanto. Hasta aquí fue un dialogo que no estaría contando hoy.Pues Dios te acogerá como el hijo pródigo que ha vuelto a casa, libera tu alma de sus cargas hijo mío. Tengo dudas. Todos las tenemos. Si tomo algo que no me pertenece ¿robo?. Así es hijo, ¿Qué era exactamente? El Kevin empezó a contar y ya ... no tuvo arreglo. Pero, padre, si era de un maleante, bueno de una banda, que se lo han cobrado de vender drogas ¿De quién es, de los drogotas? Ya se complicaba la cosa. Veamos, primero cuéntamelo todo, desde el principio y te podré ayudar. Es muy complicado, he matado a un hombre que iba a matarme, eso ¿Es defensa propia? No es un pecado ¿Verdad? Lo que parecía querer era acallar la conciencia, lo que yo ignoraba es que su conciencia tenía demasiada actividad. Hijo, si es para defender tu vida, él iba a matarte, y has respondido de manera proporcionada, sin ira, ni saña, no es pecado. Verá, venía con órdenes de matarme, tenía una pipa en la mano y pensaba vaciar el cargador en mí; sí, era necesario. Hijo ¿una pipa? Una pipa, una fusca, una pistola. Concretamente el Marcial llevaba una H&K P30S, un pijas el tío, no puede llevar una pipa corriente. Hay que saber, se encabrita, como algunas tías y hay que cogerla fuerte. Falló el primer disparo y no le di ninguna oportunidad, dos tiros con mi Glock, esa es una buena arma. Pareció durante un instante que iba por buen camino, pero... Bueno, hijo, el disparó primero; ve a la policía y saldrás en libertad, seguro. Padre, coño, tos los curas igual, no entienden. Mandarían a otro, y no salgo vivo de la comisaria y si salgo me matan igual, sólo que lentamente, en vez de dos tiros, coño. A ver ¿Qué cree que les hacen a los que les quitan medio kilo?. Hijo, esa droga hay que destruirla, como sea, no debes conservarla. Medio kilo de euros, coño, me estoy empezando a preguntar a que cojones se me ha ocurrido venir aquí. Mire, me largo  y quiero que me de la absolución, que así no puede decir ni palabra  a nadie ¿A que no vas a hablar curita? ¿A que no? Venga di que me perdonas los pecados. Hijo, sin devolver el dinero y sin arrepentirte no puedo. Coj..... ya empezamos, a ver si tengo que apiolarlo también, aquí al pater, que yo no soy El Corte Inglés, no devuelvo el dinero. Ahí el que empezó a cantar La Traviatra y salvar a su cuerpo mortal fui yo. Yo no puedo contar nada de lo que oigo en el confesionario, no lo he hecho, ni lo haré nunca. Eso, pues que siga con esa costumbre y vivirá más años, no sé a que se me ocurrió esto de la iglesia....

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