Conversación entre dos policías corruptos que
han decidido apropiarse de medio millón de dólares encontrado durante un
allanamiento a un laboratorio de narcos. El narrador es omnisciente.
Aquellos dos eran policías, porque entre los policías también hay ladrones, sin vocación, sin voluntad, habían ido rodando desde pequeños robos y hurtos a otros más grandes.
Te digo que si nos lo quedamos, no se va a enterar ni dios. El que lo traía ha muerto al liarse a tiros, nosotros hemos respondido a sus disparos, ¡vamos tío!.
El colega de Tomás, era y sigue siendo, menos "echao p'alante" y tardó en dejarse arrastrar.
Pero, hay un jefe, y ese sabe que le traían pasta y posiblemente sabe cuanta, en la banda de Cheli todo estaba super controlado. Cheli sabía si gastaban un condón, o lo que sacaban por la droga, menudo pájarito.
El Tomás cuando algo lo tenía claro, le arrastraba, tardaba, pero lo conseguía.
¿Tu crees que Cheli va a ir a comisaria a denunciar que falta medio kilo, que tenía en un maletín?, no jodas.
Macho, somos compis desde el pupitre, el Cheli es muy peligroso, si se entera nos acoquina, y ...una cosa es quitarle a un pringao unos cientos y darle dos hostias, para que no se lo carguen y otra medio kilo.
Déjate de poyadas, después de que haya pasado por aquí la brigada, no le hemos dicho a nadie que hemos entrado, sólo que nos han disparado; mira tio, pillamos la pasta, nos metemos 250 cada uno en el bolsillo, y los gastamos despacito, ahorrando cada mes una parte del sueldo. No hay que ser generoso, mantener las costumbres, invertir la pasta del sueldo para tener más jubilación. Venga, no seas acojonao. Pilla una bolsa tu y yo otra, vamos al coche que hay que esconder la pasta.
Así fue como la vida de Juanillo dio un cambio brusco.
Aquellos dos eran policías, porque entre los policías también hay ladrones, sin vocación, sin voluntad, habían ido rodando desde pequeños robos y hurtos a otros más grandes.
Te digo que si nos lo quedamos, no se va a enterar ni dios. El que lo traía ha muerto al liarse a tiros, nosotros hemos respondido a sus disparos, ¡vamos tío!.
El colega de Tomás, era y sigue siendo, menos "echao p'alante" y tardó en dejarse arrastrar.
Pero, hay un jefe, y ese sabe que le traían pasta y posiblemente sabe cuanta, en la banda de Cheli todo estaba super controlado. Cheli sabía si gastaban un condón, o lo que sacaban por la droga, menudo pájarito.
El Tomás cuando algo lo tenía claro, le arrastraba, tardaba, pero lo conseguía.
¿Tu crees que Cheli va a ir a comisaria a denunciar que falta medio kilo, que tenía en un maletín?, no jodas.
Macho, somos compis desde el pupitre, el Cheli es muy peligroso, si se entera nos acoquina, y ...una cosa es quitarle a un pringao unos cientos y darle dos hostias, para que no se lo carguen y otra medio kilo.
Déjate de poyadas, después de que haya pasado por aquí la brigada, no le hemos dicho a nadie que hemos entrado, sólo que nos han disparado; mira tio, pillamos la pasta, nos metemos 250 cada uno en el bolsillo, y los gastamos despacito, ahorrando cada mes una parte del sueldo. No hay que ser generoso, mantener las costumbres, invertir la pasta del sueldo para tener más jubilación. Venga, no seas acojonao. Pilla una bolsa tu y yo otra, vamos al coche que hay que esconder la pasta.
Así fue como la vida de Juanillo dio un cambio brusco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario